martes, 16 de mayo de 2017

Ensayo.

La transgresión del modelo clásico de mujer aceptado socialmente en Medea.

   La tragedia griega se caracteriza por la ocurrencia de un desequilibrio como producto de un error humano que desencadena un hecho trágico que siempre termina en la muerte de uno o más personajes inocentes. Se organiza en un prólogo, un parodos y episodios intercalados con estásimos. Además, hay una aparición del coro, constituido normalmente por ancianos excepto en este caso, que se constituye por mujeres.

   En este trabajo se analizará la forma en que Medea transgrede el modelo clásico de mujer, como producto de un desequilibrio inicial, en este caso, el abandono y traición de Jasón.

   La mujer de la sociedad griega tenía un rol determinado y debía responder al modelo femenino impuesto por la sociedad: Por ejemplo, debía ser ama de casa, cuidadora de sus hijos, cumplir sus deberes de esposa al hacer lo que el marido decía y nunca contradecirlo o discutir con él. Además, debía casarse con el hombre que su padre le decía.

   Si bien Medea aparece al principio como una mujer que responde al modelo social, y de hecho lo disfruta, una vez provocado el desequilibrio, es decir, una vez que Jasón acepta casarse con Glauce, la hija de Creonte, rey de Corinto, asumirá ciertas actitudes que no coinciden con lo esperado por la mujer de la época.

   Así, Medea no se comportará como el personaje obediente que la sociedad espera de ella, pues, ya mucho antes del desequilibrio, ella se había rebelado contra su padre al decidir casarse y escaparse con Jasón.

   Sin embargo, luego de este hecho, seguirá comportándose “como debe” hasta el momento del desequilibrio.

   A partir del casamiento entre Jasón y Glauce, Medea retoma su ser de hechicera y decide que la venganza es su mejor opción contra todos los que la traicionaron. De hecho,  como en esa época la venganza solo se le atribuía al hombre, Medea se queja al admitir que preferiría ser parte de las acciones del mismo:

“Preferiría tres veces estar a pie firme con un escudo, que dar a luz una sola vez.”

   Por un lado, luego de un primer encuentro con Jasón en la que ella se muestra totalmente en contra de su decisión,  Medea se “disfraza” de mujer débil y arrepentida y esto hace que Jasón acepte a sus hijos en su casa y no los destierre:

“¿…por qué me opongo como enemiga a los soberanos de esta tierra y a mi marido, que defienden los intereses más convenientes  para nosotras, al haberse casado con un miembro de la familia gobernante y al engendrar hermanos para mis hijos?”

   En tanto que convence a Jasón, también lo logra con el coro en un principio, que la defiende por su posición de mujer, lo logra con Creonte, apelando al amor que siente por su hija y con Glauce al mandarle regalos, que ella acepta a cambio de dejar a los hijos de Jasón y Medea en sus tierras.
Luego de haber tenido estas charlas y de haber ideado un plan completo de venganza que iba a afectar a Jasón, Medea se debate si llevarlo a cabo o no:

“¿Por qué, con tal de causar dolor al padre de éstos con sus desgracias, debo atraerme yo misma dos veces tan grandes perjuicios? ¡De ninguna manera! ¡Que se vayan mis decisiones!

   Finalmente, las muertes de Creonte, Glauce y los dos hijos terminan de desencadenar a la Medea transgresora del estereotipo de mujer clásica.

   En conclusión, Medea deja de aceptar el modelo de mujer que se le impone y pasa de ser una mujer maternal y obediente, a ser una mujer vengadora y filicida. Por el contrario, Jasón se muestra como un héroe pasivo ya que no toma sus propias decisiones y, a partir del hecho trágico, no puede decidir sobre su destino.

1 comentario:

  1. Mejor, aunque todavía falta analizar el primer enfrentamiento con Jasón como marca de rebeldía al poder instaurado.

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